
Hay un sitio del que jamás se regresa. Es el lugar del perdedor.
Cuando él la elige a ella y no a tí.
Cuando ella lo elige a él y no a tí.
Quien gana se lo lleva todo, la ovación, la admiración, el amor, el reconocimiento...el premio.
Quien pierde es una sombra triste a quien todos intentan consolar, sin éxito.
Ahora dime, ¿qué tiene él que yo no tenga?, ¿qué te da que yo no pueda?
Tengo en casa una pistola, para volarme la sien y dejar la pared de nuestro "follatorio" llena de salpicaduras rojas y pedacitos de sesos, a modo de constelación.
Si unes los puntos debidamente podrás leer "NO VALGO NADA".
Tengo también un horno amplio y bonito en el que puedo meter la cabeza y dormir gracias al susurro del gas.
Tengo una cuerda larga y resistente para atarme al cuello y ensayar mi último gran salto mortal...aunque... nadie pueda estar aquí para aplaudirme.
Tengo un frasco lleno de píldoras de colores con el que podría elaborar un cocktail soporífero que me procure una muerte plácida y sin dolor.
En ciertos momentos, no hay dolor más terrible que el de la propia vida.
Aunque, espera... no cogeré la pistola. Tiraré las pastillas al sanitario, haré galletas en el horno para que todo huela a dulce recién hecho y dejaré la cuerda en la ventana por si alguien quiere un día trepar de manera furtiva y rescatarme de esta torre donde me he recluído.
Las cosas no siempre son lo que parecen.
Y ahora que lo pienso mejor, tú me habrías hecho tan infeliz que... en realidad...
¡El ganador soy yo!
Talves, sea mejor asi.
Al final, nuestro círculo "casi" se cierra... como un par de amantes a escondidas, que volverán a toparse dentro de mucho tiempo, en un reciclaje intenso de emociones y lujuria.
Ana y Otto se conocen a la salida del colegio, donde acudian juntos. Él tiene la idea de conquistarla, lanzando muchisimos aviones de papel en los que escribe "la frase de amor perfecta", para ella y de ése modo se enamore de él.
Éste hecho, provoca que la madre de ella y el padre de él, se enamoren el uno de otro por accidente. Ambos se casan y forman una familia donde Otto y Ana se convierten en hermanastros... (adolecentes calenturientos bajo el mismo techo... ¡que Dios nos ampare!)
Cada uno vive secretamente su amor por el otro, hasta que se vuelve inevitable, comenzando una historia de pasión, lujuria y amor "prohibida y circular" que culminará por azares del destino en Finlandia, justo en el Círculo Polar Ártico.
Cuando él la elige a ella y no a tí.
Cuando ella lo elige a él y no a tí.
Quien gana se lo lleva todo, la ovación, la admiración, el amor, el reconocimiento...el premio.
Quien pierde es una sombra triste a quien todos intentan consolar, sin éxito.
Ahora dime, ¿qué tiene él que yo no tenga?, ¿qué te da que yo no pueda?
Tengo en casa una pistola, para volarme la sien y dejar la pared de nuestro "follatorio" llena de salpicaduras rojas y pedacitos de sesos, a modo de constelación.
Si unes los puntos debidamente podrás leer "NO VALGO NADA".
Tengo también un horno amplio y bonito en el que puedo meter la cabeza y dormir gracias al susurro del gas.
Tengo una cuerda larga y resistente para atarme al cuello y ensayar mi último gran salto mortal...aunque... nadie pueda estar aquí para aplaudirme.
Tengo un frasco lleno de píldoras de colores con el que podría elaborar un cocktail soporífero que me procure una muerte plácida y sin dolor.
En ciertos momentos, no hay dolor más terrible que el de la propia vida.
Aunque, espera... no cogeré la pistola. Tiraré las pastillas al sanitario, haré galletas en el horno para que todo huela a dulce recién hecho y dejaré la cuerda en la ventana por si alguien quiere un día trepar de manera furtiva y rescatarme de esta torre donde me he recluído.
Las cosas no siempre son lo que parecen.
Y ahora que lo pienso mejor, tú me habrías hecho tan infeliz que... en realidad...
¡El ganador soy yo!
Talves, sea mejor asi.
Al final, nuestro círculo "casi" se cierra... como un par de amantes a escondidas, que volverán a toparse dentro de mucho tiempo, en un reciclaje intenso de emociones y lujuria.
Ana y Otto se conocen a la salida del colegio, donde acudian juntos. Él tiene la idea de conquistarla, lanzando muchisimos aviones de papel en los que escribe "la frase de amor perfecta", para ella y de ése modo se enamore de él.
Éste hecho, provoca que la madre de ella y el padre de él, se enamoren el uno de otro por accidente. Ambos se casan y forman una familia donde Otto y Ana se convierten en hermanastros... (adolecentes calenturientos bajo el mismo techo... ¡que Dios nos ampare!)
Cada uno vive secretamente su amor por el otro, hasta que se vuelve inevitable, comenzando una historia de pasión, lujuria y amor "prohibida y circular" que culminará por azares del destino en Finlandia, justo en el Círculo Polar Ártico.
"Los amantes del círculo polar", es una pelicula de origen español, que retrata la historia de estos dos protagonistas desde su primer encuentro durante la infancia, hasta su desenlace diecisiete años después.
El intrepido director Julio Medem, después de "Tierra", regresa a hacer su trabajo, con una cinta de calidad visual irrepetíble, paseando al espectador por las callejuelas de una España ochentera, hasta una acojedora, pero fría cabaña a lado de un lago Finlandés.
Con una fotografia de ensueño y una calidad interpretatíva, de Najwa Nimri y Fele Martínez, que sobrepasa, por mucho las espectativas que un servidor tenía, pués si esparabas encontrarte con una narración "sui generis" del amor... jajaja... nada es lo que parece y los finales felices en realidad no exísten.
Que el título y mi remedo de reseña no te desanimen, "Los amantes del círculo polar", es una de esas películas que se clavan como garras de gato en el canario de tu ser, haciendonos reflexionar acerca de lo que tenemos... de que no importa ganar o perder, sino colorear nuestro corazón siempre de un rojo mas intenso.
"Los corazones rojos, siempre son los mejores".